jueves

hoy es siempre todavía

Hoy es siempre todavía,
toda la vida es ahora

(Antonio Machado)


Este blog no tendría nada para decir, o mejor dicho, yo no tendría nada para decir si no me hubiera dado cuenta (a fuerza de muerte, a fuerza de ausencia) que la historia es hoy, en el mismísimo momento en que velan a un ex presidente y junto con él, a un engranaje de decisiones, o a un modo de acción que hicieron visibles las cosas que sólo existían discursivamente en nuestras charlas íntimas y con pares. Y que yo quiero estar presente con toda mi sangre en esa historia. Porque la muerte sacude, mueve fichas y me recuerda qué tan viva estoy, mientras tanto.

lunes

para Ariel

A veces no importa si fueron 8, 9 o 10 años los que teníamos cuando nos juntaron en la clase de inglés. Tampoco interesa demasiado que haga como 6 ó 7 u 8 largos años que vivimos en ciudades diferentes, que otros amigos nos coloreen las rutas, y hablemos con diferentes metáforas. O si cada vez que nos encontramos, debemos actualizar la lista de nuestros últimos fracasos que después serán (sabemos) carne de cañón para futuras risas.

Sí claro que me importa que nos une Julio. Que somos pintorescamente virginianos. Que cada vez que nos veamos debamos contarnos quiénes somos y abrir el juego de disparates para darnos cuenta que nos importa vernos felices. Que nuestras conversaciones sean lujos y detalles y el mundo de los diestros se nos siga imponiendo. Sí me importa encontrar en una combinación de muecas y ojos una respuesta implícita que él arma silenciosamente, para que lo entienda. Y un abrazo, siempre el mismo, pero cambiado, que nos cuenta cómo es esto de crecer a la par y en la distancia.