viernes

crepúsculo

[La luz es difundida en todas direcciones por las moléculas del aire, llegando al observador e iluminando todo su entorno]

Siempre pienso que en los minutos que dura un atardecer, dios o esa fuerza que se llama dios a veces, nos abre las puertas de algo. En esa puerta o ventana que se llama crepúsculo, alguien nos deja ver qué hay más allá. Un ratito. Y las nubes son a veces una costa con mar y gaviotas, una bahía amarilla de arena, un paul klee sobre una pared azul, un puñadito de frutillas recién lavadas, unos copos de azúcar iluminados por la siesta en la mano de una niña que juega.
Esta tarde, por ejemplo, tiene un barco encallado en una playa. Y el sol ilumina los bañados hasta convertirlos en espejos que alguien olvidó sobre la arena. 
Hay cosas de este mundo que no me quiero perder. El crepúsculo breve que aparece en mi casa es una. Aunque breve, es una puerta. Y ya sabemos qué funciones cumplen las puertas en las casas, en los besos, en los juegos.

1 comentario:

  1. qué capacidad la tuya para enamorar
    con la soledad del crepúsculo.
    Unico verso detenido para siempre
    y que nunca me lo puedo sacar
    de la puntita de la lengua.

    Gracias.

    me custa mucho que no me guste casi todo.

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maréese un rato, maréese